Que es una "alergia" según NAET

¿Qué es una Alergia?

Detección y tratamiento con métodos naturales - Una visión holística

 

Desde el punto de vista de la medicina convencional, la alergia es una reacción exagerada del sistema inmunitario. De ello conocemos sus mecanismos de acción, pero no su naturaleza y causas exactas.

 

Los métodos naturales de salud y la medicina oriental aplican una visión holística al tratamiento y detección de las alergias. Según los principios de estas medicinas se considera la alergia como una condición de sensibilidad inusual de una persona o animal frente a una o varias sustancias que, por otro lado, son inofensivas para la mayoría de las otras personas.

 

Para las personas alérgicas, la sustancia alergizante, está percibida por el cerebro como una amenaza para el equilibrio del cuerpo, y por consiguiente para su bienestar.

 

En nuestro enfoque, una alergia se define según la manera en que una sustancia puede afectar a los flujos de energía del cuerpo o meridianos de acupuntura.

 

Cuando una persona alérgica entra en contacto con un alergeno, éste provoca bloqueos en las vías energéticas o meridianos. De esto resulta una perturbación de los flujos normales de energía, a través de los circuitos energéticos del cuerpo.

 

Entonces, los bloqueos de energía son susceptibles de provocar interferencias en la comunicación entre el cerebro y las diferentes partes del organismo, vía el sistema nervioso. Esta perturbación en el flujo de energía es la primera etapa de una cadena de acontecimientos que pueden transformarse en una reacción alérgica.

 

En consecuencia, las alergias son el resultado de desequilibrios de energía dentro del cuerpo, que engendran un estado de salud debilitado, pudiendo afectar a uno o varios sistemas y órganos.

 

Según esto, una alergia es una “respuesta desfavorable” de un individuo en el plano físico, fisiológico y/o psicológico ante la presencia de una o varias sustancias llamadas alérgenos. Sin embargo, para la mayoría de las personas, estas mismas sustancias son inofensivas o bien toleradas, y hasta útiles para la salud.

 

Esta “respuesta desfavorable” se puede definir como un desequilibrio de energía causado por el “encuentro” de dos o más energías incompatibles. Este “choque” energético crea entonces bloqueos de energía en los meridianos y cuando se acumulan los bloqueos pueden aparecer afecciones y patologías diversas. Las incompatibilidades o desequilibrios de energía capaces de provocar enfermedades y malestares diversos se consideran entonces como “alergias”.

 

Esta reacción alérgica está desencadenada de hecho por el cerebro. Que, al percibir a esta sustancia como una amenaza para el organismo, da la orden al sistema inmunitario para que movilice sus defensas y luche contra la “invasión”, lo que se traduce por una reacción alérgica cuyas manifestaciones iniciales tiene como objetivo el de “ahuyentar al intruso”.

 

Sin embargo, resulta que esta percepción suele ser errónea en la mayoría de los casos y que el cerebro nos traiciona provocando una respuesta inapropiada. La razón de este fallo de percepción podría tener que ver con la dificultad del individuo para adaptarse a un entorno en constante evolución: química, climática, alimenticia, tecnológica, etc. y a condicionantes genéricos.

 

Pruebas y tratamiento de las alergias

 

Existen diferentes maneras de realizar las pruebas alérgicas según la medicina occidental convencional. Resumiendo, podemos enumerar las pruebas cutáneas y las pruebas serológicas (análisis), gracias a las cuales se pueden identificar múltiples alergénicos. En la mayoría de los casos, es necesario que los pacientes hayan estado expuestos con anterioridad a las sustancias analizadas para poder obtener resultados fiables.

 

En cuanto a los tratamientos convencionales, no existe un método realmente satisfactorio para poder tratar las alergias definitivamente. Los sistemas de desensibilización con inyecciones pueden ser eficaz para ciertas personas y para ciertas alergias y los medicamentos antihistamínicos son útiles para controlar los síntomas alérgicos. Otra opción es evitar estrictamente la o las substancias alergizantes.

 

En el campo de las terapias naturales tenemos múltiples posibilidades para afrontar el reto de las alergias.

 

No todos los sistemas naturales son eficaces completamente ni en todos los casos.

 

Los métodos holísticos para la alergia son indoloros y seguros. No se oponen a otras formas de terapia convencional ni interfieren con ningún tipo de tratamiento, sea el que sea.

 

Entre los sistemas más eficaces para la detección de las alergias y su eliminación definitiva se encuentra el método NAET (Nambudripad´s Allergy Elimination Techniques).

 

Este método es una asociación de quiropráctica, acupuntura y digitopuntura, masaje, kinesiología y dietética.

 

A través de un enfoque global detecta el nivel de afectación de la alergia:

1. Nivel físico o estructural (nivel superficial)

2. Nivel fisiológico o químico o nutricional (nivel profundo)

3. Nivel emocional o psicológico o espiritual (nivel celular)

 

El tratamiento NAET para la eliminación de las alergias es natural, rápido, seguro, indoloro, no invasivo y muy eficaz.

 

Categorías de los alergénicos;

 

Cualquier sustancia puede ser susceptible de producir una reacción alérgica. Un individuo es potencialmente alérgico a “todo cuanto existe bajo el sol, incluso al sol mismo”.

 

Inhalantes:

La energía adversa proviene de una sustancia que es respirada. Puede manifestarse con síntomas como tos, neumonía, dolor en el brazo, estreñimiento, etc.

 

Ingestantes:

La energía adversa proviene de una sustancia que es ingerida (alimentos, bebidas, medicamentos, vitaminas, etc.). Puede manifestarse con síntomas como migraña, síntomas gripales, sinusitis, asma, ciática, etc.

 

Contactantes:

La energía adversa proviene de una sustancia que se toca o se está cerca de su campo electromagnético. Penetra en el cuerpo a través de la piel (ropa, cosméticos, tejidos, muebles, libros, materiales de trabajo, plásticos, etc.). Puede manifestarse con síntomas parecidos al caso anterior.

 

Inyectantes:

La energía adversa proviene de una sustancia que es inyectada en la piel, músculos, articulaciones o vasos sanguíneos (serum, antitoxinas, vacunas, picaduras de insectos, drogas, etc.). Puede manifestarse con síntomas como dolores en la planta del pie o en los talones, migraña, calambres abdominales, sangrado uterino, disnea, etc.).

 

Infectantes:

Los infectantes son alergenos que provocan una sensibilidad a un agente infeccioso, como una bacteria o un virus. Se introducen en el cuerpo por distintas vías. Pueden manifestarse con síntomas leves como escozor o irritación cutánea y picor o una erupción infecciosa sobre la piel después de una inyección o en casos crónicos artritis, tos, bronquitis, eccema, dermatitis, autismo, problemas de atención, hiperactividad, colitis, etc.

 

Agentes físicos:

Las personas sensibles pueden presentar reacciones a diversos agentes físicos como el frío, el calor, la humedad, las radiaciones, el sol, etc. Puede manifestarse con múltiples síntomas y enfermedades, dolor en las piernas, dolor en la espalda, aumento de peso, reuma, gripe, etc.

 

Causas genéticas:

La mayoría de las personas heredan su sensibilidad alérgica de sus padres o abuelos. También los padres pueden transmitir la tendencia alergia a sus hijos a través de tóxicos, infecciones, etc. antes del nacimiento de su hijo. Puede manifestarse con síntomas como dolores lumbares, problemas cardiacos, cefaleas, asma, sordera, artritis, etc. Que pueden aparecer muchos años después.

 

Hongos y mohos:

Los mohos y hongos constituyen una categoría especial ya que la posibilidad de entrar en contacto con ellos es muy variada. Pueden ser ingeridos, inhalados, tocados, inyectados. Pueden provocar reacciones locales o generales como cefaleas, migraña, tos síntomas gripales, sinusitis, bronquitis, asma, problemas genitales y urinarios, fatiga, insomnio, estreñimiento, diarrea, etc.

 

Factores emocionales:

En el origen de síntomas físicos encontramos a menudo un trauma psicológico no resuelto. Todas las células del cuerpo son capaces de responder de manera física, fisiológica y emocional a nuestras actividades cotidianas. En caso de perturbación del flujo energético en los meridianos, puede haber un bloqueo de energía que provoque síntomas emocionales, físicos y fisiológicos, afectando a la zona más débil del organismo, como: cefaleas, tos, síntomas gripales, sinusitis, bronquitis, asma, prurito, manías, depresión, mal humor, fibromialgia, irritación, infección urinaria, fatiga, estreñimiento, diarrea, insomnio, etc.

 

Más información en: www.naet.cat

 
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