Este camino no es volver hacia atrás, sino ir hacia adentro.
Es atravesar tu vulnerabilidad para rescatar a ese niñ@ herid@ que se quedó parado como un "grito" en el tiempo y permitir que surja tu niñ@ original o divino.
BENEFICIOS:
*Reconciliación con tu pasado
*Desarrollo de una autocompasión
*Recuperación de tu capacidad de asombro y alegría de vivir.
Cuando el adulto y el niño se conectan en armonía, la razón y la emoción se unen para que puedas disfrutar plenamente de la vida.
Sanar al niñ@ es madurar emocionalmente.